Del Buen Salvaje al Conceptual Revolucionario
GROUP SHOW
22 de Abril de 2013 - 20 de Junio de 2013
DEL BUEN SALVAJE AL CONCEPTUAL REVOLUCIONARIO
Alexander Apóstol, Adriano Costa, Jesús
"Bubu" Negrón, Eduardo Consuegra,
Felipe Mujica, Luis
Molina-Pantin y Runo Lagomarsino
Un proyecto comisariado por Pablo León de la
Barra
Pablo León de la Barra
dedica esta exposición a la memoria de Ellen Cantor (1963-2013)
Libremente inspirada por el libro 'Del Buen Salvaje al Buen
Revolucionario' publicado por Carlos Rangel en Venezuela en 1976,la exposición cuestiona a partir del trabajo de
una serie de artistas, diferentes mitos y realidades del arte contemporáneo de América
Latina. El libro de Rangel fue un best seller en su momento, pero también fue
acusado de derecha. ‘Del Buen Salvaje…’ intentaba explicar las dificultades
enfrentadas por el modelo Latino Americano en comparación con el ‘éxito’ del
modelo Anglo Americano Estadounidense, adjudicando las diferencias
principalmente al mito del Buen Salvaje (el indígena inocente viviendo en el
paraíso y corrompido por la conquista Europea), a la cultura Española del
Hidalgo (que no trabaja, que solo explota a los recursos y habitantes del
continente Americano), al imperialismo Norte Americano (los recursos del
continente para los Norte Americanos), y a la aparición de la figura del Buen
Revolucionario que a la manera de Fidel Castro o el Che Guevara terminaban
volviéndose caciques o dictadores, replicando los mismos modelos de los
regímenes que habían derrumbado.
La obra de Luis Molina-Pantin (Venezuela 1969, vive
en Caracas), presenta las primeras ocho ediciones, publicadas entre 1976 y 1977,
del libro de Rangel ‘Del Buen Salvaje al Buen Revolucionario’, cada nueva edición
tiene la portada de un diferente color, al ser puestas juntas las portadas se
convierten en un arcoíris, referencia a el mito de que en el continente
Americano se encontraría el paraíso. El trabajo se complementa con una serie de
anexos (exhibidos en la oficina de la galería sobre el planero) donde se
encuentran otras ediciones posteriores del libro, incluyendo la edición
colombiana con una portada diferente a la Venezolana, una copia de otro libro
de Rangel ‘El Tercermundismo’, revistas de noticias sobre el suicidio de Rangel
en 1988, así como referencias a su esposa Sofia Imber, fundadora y directora
del Museo de Arte Contemporáneo que lleva su nombre en Caracas, así como una
copia de su libro ‘Yo la Intransigente’ de 1971.
El trabajo de Alexander Apostol (Venezuela 1969, vive en Madrid) ‘La
Salvaje Revolucionaria en Horario Estelar’ comisiona a una serie de
intelectuales venezolanos (muchos que también trabajaron de escritores y
libretistas de telenovelas) a rescribir los 11 capítulos del libro de Rangel
ahora como Telenovela. La idea esta inspirada en el concepto de la telenovela
cultural, fenómeno que existió durante los setentas en muchos países de América
Latina, como una manera de educar a las masas. Como parte de la obra, la noche
de la inauguración se realiza una lectura/performance del ultimo capítulo
escrito por Boris Izaguirre, que habla sobre dos reinas de belleza que están
confrontadas por su origen social y color del cabello. La lectura será realizada
por Eliza Arcaya y Emilia Azcarate usando como fondo la obra de Apóstol, que
recuerda el ‘set’ del programa de tv ‘Buenos Días’, programa de periodismo político
y entrevistas conducido por Imber y Rangel en Venezuela todas las mañanas
durante los setentas.
La exposición también invita a una serie de artistas a asumir diferentes
roles dentro de los roles posibles existentes entre las posiciones ideológicas del
Buen Salvaje y el Conceptual Revolucionario. Así, dentro de esta gama podemos
encontrar al Buen Salvaje, al Salvaje Etnográfico, al Subdesarrollado Critico,
al Abstracto Revolucionario, y al Conceptual Revolucionario.
El trabajo de Adriano Costa (Brazil 1975, vive en Sao Paulo) existe en
el punto antes de que la obra se solidifique: antes de que la pintura se vuelva pintura y que la escultura se
vuelva escultura. Costa presenta cuatro pinturas salvajes hechas sobre bolsas
de plástico, parte de la serie ‘O Salão e a Selva’ y una escultura ‘Blitz’
donde la presencia anímica-religiosa, que la colonización y la modernización
quisieron erradicar, co-existe con los tecnología de la modernidad.
Los dibujos de Jesús “Bubu” Negrón (Puerto Rico
1975, vive en San Juan) son parte de la investigación etnográfica-antropológica
hecha por el artista, que en la tradición de los dibujantes etnográficos dibuja
las diferentes salas del Museo de las Américas de San Juan, Puerto Rico,
incluyendo la salas del Indio en América, de Nuestra Herencia Africana, de
Artes Populares y Folklor, y de Conquista y Colonización, cuestionando el
contenido ideológico de las mismas.
Felipe Mujica (Chile 1974, vive en Nueva York) retoma el lenguaje de
la abstracción geométrica latinoamericana para re-significarlo, en este caso
creando cortinas que funcionan como paredes móviles. De igual manera en una
serie de serigrafías recrea y retoma las graficas encontradas en dos libros: el
primer libro (encontrado en la calle) es básicamente una defensa a la
experimentación sensorial, a través del consumo de LSD y otras drogas, publicado
en Estados Unidos en el año 1968; el otro (regalo de un familiar), es un libro
sobre afiches político-sociales realizados en Chile en la misma época, a fines
de los 60 y comienzos de los 70. A primera vista ambos contextos son
diametralmente opuestas sin embargo comparten el quiebre histórico del periodo
y por ende la base de platearse como vías alternativas, ya sea a través de una
consiente decisión de relacionarse con el entorno y las personas de manera
experimental (una búsqueda colectiva de auto-conocimiento) o a través de un
programa político de transformación social (una búsqueda colectiva de mayor
equidad). Las serigrafías entonces presentan nuevas lecturas a estos
referentes, creando imágenes en un estado congelado, entre una imagen que quiere ser algo nuevo, y una
imagen suspendida en su propia
historia.
El trabajo de Eduardo Consuegra (Colombia 1974, vive
en Los Angeles) encuentra su paralelo en el capitulo 'Del Buen Salvaje al
Subdesarrollado' que aparece en el libro 'Para leer el Pato Donald:
Comunicación de masa y colonialismo' de 1972 escrito por el argentino-chileno Ariel Dorfman y el belga Armand
Mattelar y donde se presenta el argumento de la colonización mental de la América
Latina a través de los medios de comunicación. Consuegra presenta dos collages
construidos de fragmentos de anuncios de revistas de los setentas, donde
combina los deseos por los objetos de consumo internacionales y las realidades
de los productos accesibles en el mercado en ese entonces, donde las economías pre-globalizadas
eran cerradas para proteger los mercados y la producción local. Los reflejos
generado por el vidrio y el fondo negro de las obras, reflejan e integran al
espectador dentro de esta, desfigurando la imagen y haciéndolo parte de este
juego de deseos.
Runo Lagomarsino (Suecia 1977, vive en Sao Paulo)
presenta un video y material que documenta la acción donde el artista junto con
su padre, ciudadano Argentino exiliado en Suecia durante la dictadura, visita el monumento en
construido en homenaje a Cristóbal Colon y titulado ‘El nacimiento del Hombre
Nuevo’, y que es más conocido como ‘El Huevo de Colón;.
El monumento, obra del artista ruso Zurab Tsereteli, fue construido como parte de la Expo Sevilla (1992) que
celebraba los 500 anos del “descubrimiento” de America, y se encuentra
actualmente abandonado. Para la obra Lagomarsino compro 12 huevos ‘normales’ en
Buenos Aires y los transporto ilegalmente a Sevilla, cuidadosamente empacados.
En Sevilla se encontró con su padre papá, y juntos tiraros los huevos al
monumento de Cristóbal Colon, una acción a la vez patética, gloriosa y
reivindicadora.
Pablo León de la Barra, 2013